Hermandad del Gran Poder

Gran Poder Gran Poder Gran Poder

Escudo del Gran Poder


Noticias


Hnos. Costaleros

Gran Poder

Me gustaría informaros, que a todos aquellos hermanos que deseen portar a nuestros titulares el próximo Miércoles Santo, se pueden poner en contacto todos los jueves de 19:00h a 21:00h en nuestra casa hermandad.

Nuestras cuadrillas de costaleros, no solo son cuadrillas de hombres que se reúnen para sacar un paso, nó, es mucho mas que eso. Son Cuadrillas de HERMANOS COSTALEROS, a los cuales los admiro. Ellos se dejan la piel ensayo a ensayo, levanta a levanta, revira a revira por eso y solo, y por lo que se siente una vez que el paso cruza el dintel de la puerta y suena el himno nacional, solo por eso os recuerdo la necesidad de que os hagáis HERMANOS COSTALEROS.

La hermandad cuenta con las cuadrillas mas antiguas de hermanos costaleros ya que la primera la fundo Pepe González en el año 1973, en el mundillo de los costaleros siempre se ha conocido a esta hermandad como la escuela de costaleros.

En la actualidad las cuadrillas las llevan los capataces José Maria González, Miguel Ángel González y Manuel González hijos del fundador de la primera cuadrilla.

Vocal de Juventud y Costaleros




Historia de la 1ª Cuadrilla del Gran Poder


Érase una vez….

Me piden que cuente una historia que prácticamente se pierde en el tiempo y se confunde con una leyenda con el paso del tiempo creo que se dudara de su veracidad. pero yo os aseguro que fue verdad.

Se cuenta como hubo un grupo de hombres de varias ideas religiosas, algunos con poca creencia en las mismas, un grupo de hombres que en vista de las dificultades de nuestra hermandad para poder traer una cuadrilla de costaleros para nuestra imagen del Señor del Gran Poder, decidieron que el Señor salía.

Dura decisión solo éramos cinco, era viernes de Dolores, poco espacio de tiempo para formar una cuadrilla, se busco donde se pudo al final se consiguió reunir una cuadrilla, ¿una cuadrilla? En el recuerdo queda que yo mas bien pensaba que estábamos un poco, no, estábamos loco. La cuadrilla al fin la formaros 18 hombres; 18 hermano; 18 almas unidas, 18 cuerpos dispuestos a todo, 18 locos.

Yo, no me avergüenza decirlo, rezaba para que lloviera.

Se salió a la calle y se buscaron entre la familia, entre los amigos, entre los conocidos total 18.

También estaba Paco Carvajal, que ahora lleva la segunda trabajadera del palio azul del cielo, el tampoco se había puesto un costal nunca, pero el llevaría su Gran Poder desde ese momento hasta que el Señor quiso tenerlo en cuadrilla celestial.

Con dignidad y como mejor pudimos salimos por esa puerta, con orgullo andamos por las calles de Coria hasta el parque por donde antes cruzábamos.

Todos callaban, o rezaban o yo que se, lo cierto es que se cruzo el parque y se llego a plazoleta del Gran Poder, quisiera seguir contando lo que paso pero no lo consigo recordar. Pregunte a mis hermanos en la trabajadora tiempo después y nadie recuerda nada, creo que lo borramos todos de la memoria. Mi memoria recuerda en la plazoleta el sonido del martillo, confundido con el llanto de algunos y con los quejidos de otros y el siguiente recuerdo es ante la puerta del templo al bajar el paso.

Ya nadie lloraba, nadie se quejaba, nadie hablaba, era imposible ya no había fuerzas, yo creo recordar que alguien dijo “no entramos hay que buscar ayuda”. Varios hermanos se quitaron las túnicas y con ellas de costal unieron sus fuerzas a las escasas fuerzas que nos quedaba y se entro, con orgullo de 18 hombres rotos, 18 hermanos sin fuerzas, 18 almas en una sola alma, 18 ¿locos? No 18 costaleros de Nuestro Señor del Gran Poder.

Cuando conseguimos recuperar fuerzas y salimos ya no quedaba nadie, no se el tiempo que paso.

Me pedís que os diga quienes fueron, y para que sirven sus nombres, nosotros lo sabemos, la noche recuerda los 18 quejidos continuos, la puerta recuerda 18 cuerpos rotos, el parque también recuerda 18 hombres orgullosos, las madres recuerdan con orgullo que su hijo fue uno de ellos, queréis saber los nombre de mis hermanos, podéis preguntárselo a las trabajaderas, al dintel de la puerta, podéis preguntarle también a la noche de quien era ese quejido que sonaba.

De todas formas yo creo que eso no es más que una leyenda que se cuenta, o no.

Fdo. Un costalero


Siguenos entwiterfacebook